Diseñar espacios para que la creatividad fluya

Las profesiones creativas demandan que los espacios se adapten a los procesos creativos que se van a desarrollar dentro de ellos. Deben ser lugares vibrantes, flexibles, inspiradores y capaces de favorecer que la creatividad fluya e invada cada centímetro cuadrado. La explosión de Internet, la globalización, la democratización del acceso a la información o la revalorización de lo amateur son algunas de las causas que se pueden identificar en la deriva hacia la autonomía del trabajo que desde hace años se vive en ámbitos como el diseño y la comunicación. De ahí que en apenas unos años hayan surgido espacios de coworking que actúan como puntos de encuentro que refuerzan vínculos entre profesionales. 

 

utopic_us

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Utopic_us es uno de los espacios pioneros de coworking que se abrieron en Madrid. A las sedes de las calles Colegiata y Duque de Rivas sumaron en el mes de julio un nuevo espacio en Conde Casal diseñado por Izaskun Chinchilla. El proyecto rinde homenaje a dos ciudades a las que la mayoría de personas quieren viajar en algún momento de su vida: Nueva York y Tokyo. Por un lado, Nueva York forma parte del imaginario colectivo por las mil y una referencias cinematográficas que conservan nuestras retinas, mientras que Tokyo está relacionada con el avance tecnológico y la innovación. Chinchilla y su equipo ha trasladado este concepto a Madrid diseñando un equipamiento versátil y con mucho carácter. La clave ha estado en el juego entre texturas (cerámicas, papeles, telas…) y la apuesta por una paleta de colores brillante y entusiasta. 

 

utopic_us

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Quienes hemos trabajado algunas temporadas desde casa sabemos lo necesarios que son los lugares ideados para compartir ideas y activar el trabajo colaborativo. Si además tienen un diseño de interiores tan fresco, colorido, original y repleto de inspiración como este coworking, ¡mejor que mejor!

 
Fotografías: Izaskun Chinchilla

 

DESCUBRIMIENTOS ÁRTICOS ♡: Miniature Calendar

Hacía muchísimo que no publicaba ningún Descubrimiento Ártico, así que para acabar con la falta de constancia en lo que prometía ser la primera serie del blog, hoy traigo un hallazgo que merece mucho la pena: el proyecto Miniature Calendar

Puede que, como yo, sientas debilidad por lo minúsculo, lo diminuto, lo que está ahí pero puede que no veamos. Cuando somos pequeños y nuestra capacidad inventiva no tiene límites disfrutamos imaginando mundos posibles con cualquier objeto que se encuentra a nuestro alcance. No necesitamos que el tamaño de estos se adecue a la épica de nuestras aventuras porque somos lo suficientemente sabios como para entender que todo depende de la fantasía que le echemos a nuestros guisos creativos.

 

miniature calendar

 

“Todo el mundo debe haber tenido pensamientos similares alguna vez”. Porque a veces el brócoli nos parece un bosque o las hojas que flotan en la superficie del agua nos parecen pequeñas barcas a la deriva. Tatsuya Tanaka, artista japonés que se encuentra detrás de cada una de estas historias en miniatura, demuestra que los acontecimientos cotidianos pueden resultar dioramas de lo más fascinantes si les añadimos imaginación, atrezzo y una habilidad magistral para cuidar cada detalle.  

 

miniature calendar

miniature calendar

miniature calendar

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Desde hace varios años, Tanaka publica cada día una de estas instantáneas mágicas que ayudan a que veamos, de una forma diferente, todos los elementos que nos rodean. Quién sabe si cuando se apaga la luz no forman parte de mil y una peripecias y hazañas. 

 

Fuente fotografías: Miniature Calendar

 

Bordando cactus para combatir el invierno

Uno de los últimos días otoñales que disfrutamos en el norte, mientras esquivaba el viento en una de las calles principales de mi ciudad, me topé con la tienda Flying Tiger. ¿A que suena romántico? Mentiría si no afirmara que soy muy fan de todos los cachivaches bonitos que tienen (alguna entrada de este blog me delata) y mes a mes me gusta darme un paseo por sus estanterías en busca de flechazos. 

Esta es la auténtica razón por la que no pude resistirme a llevarme a casa este kit de bordado de un cactus en flor. Venía con un bastidor de madera, una tela de saco con el motivo, una aguja y las lanas necesarias para completar el dibujo. 

 

cactus bordado

cactus bordado

cactus bordado

 

No tiene mucho misterio, pero me hizo pasar una agradable tarde de domingo con mi ayudante gatuno, al lado de la chimenea.  Además, me ha picado el gusanillo y este año quiero decorar una de las paredes de mi salón con bastidores que vaya bordando poco a poco los próximos meses. ¿Conseguiré armar mi pequeña colección?

 

cactus bordado

 

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